¿Que es el CDS?

El dióxido de cloro (ClO2) es un gas aprobado en USA y la UE como desinfectante para agua potable y procesado de alimentos, incluido el lavado de frutas y verduras frescas. Para su proceso de fabricación industrial, se puede generar a partir de clorito de sodio, por electrólisis o por mezcla con un ácido suave. Al entrar en contacto con agua, el ClO2 generado se disuelve rápidamente en ella sin  hidrolizarse, permaneciendo como gas en disolución. La solución que algunos médicos están usando como tratamiento actualmente ha tomado el nombre de CDS (Chlorine Dioxide Solution, o Solución de Dióxido de Cloro). Y se elabora habitualmente a una concentración de 3000 ppm (0,3%), es decir, con 3 mg de ClO2 por cada mililitro de disolución. Los protocolos habitualmente usados contra la COVID-19 administran dosis orales de dióxido de cloro que no suelen superar los 75 mg/día (equivalentes a 25 ml diarios de CDS al 0,3%, disueltos como mínimo en 2 litros de agua antes de ser ingeridos, lo que supone una concentración final máxima ingerida de 37 ppm).

El clorito de sodio (NaClO2) es una sal utilizada para la generación de dióxido de cloro y aprobada como medicamento experimental para el tratamiento de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) con el nombre de NP001. A menudo ha sido confundido con el hipoclorito de sodio (NaClO), sustancia habitual en la lejía doméstica y que tiene unas propiedades, indicaciones y toxicidad sustancialmente diferentes a las del clorito de sodio.

El fármaco WF10 es una dilución acuosa 1:10 de la formulación patentada como TCDO (tetraclorodecaóxido), estéril y libre de pirógenos, preparada para la infusión endovenosa. Tiene el identificador CAS 92047-76-2 y el Número de la Comunidad Europea (EC Number) 420-970-2. En la clasificación MeSH (Medical Subject Headings) consta como fármaco protector contra las radiaciones ionizantes. El principio activo del TCDO es el anión clorito. El TCDO es una mezcla que contiene 4,25% de iones clorito, 1,9% de cloruro, 1,5% de clorato, 0,7% de sulfato e iones de sodio como especies catiónicas en una solución acuosa.

SEGURIDAD Y TOXICIDAD

Creemos importante realizar una revisión bibliográfica sobre la seguridad y toxicidad del dióxido de cloro y del clorito sódico, dado que prácticamente todos los medios de comunicación que últimamente advierten de su peligro ignoran los estudios publicados, basándose exclusivamente en algún testimonio anecdótico (no científico) y en comunicados recientes de la AEMPS (Agencia Española del Medicamento) y de la FDA (Food and Drug Administration, EEUU)°. El comunicado de la AEMPS señala que “las soluciones de dióxido de cloro, directamente u obtenido a partir de clorito de sodio (…) no se han sometido a ningún tipo de evaluación o autorización por las autoridades competentes que garantice que la relación beneficio/riesgo sea positiva”. Si bien la agencia es correcta en señalar que el clorito sódico no es un medicamento aprobado para su venta, ignora el hecho de que sí ha sido evaluado por la FDA en 2011 y por la European Medicines Agency en 2013°, obteniendo en ambos casos la designación de medicamento huérfano para el tratamiento experimental de ELA. Además, la AEMPS no da ni refiere indicación técnica básica toxicológica alguna, ni basa su declaración en referencias experimentales disponibles sobre los niveles de exposición y dosis bajo los cuales no se ha reportado toxicidad. Existe, sin embargo, un notable cuerpo de ensayos experimentales publicados desde los años ochenta hasta la actualidad que no han sido revisados por la AEMPS, y que mostraremos a continuación.

Ensayos en humanos con clorito sódico (NaCIO2)

En virtud de la aprobación del clorito sódico como medicamento experimental por la US-FDA, en 2015 la compañía Neuraltus Pharmaceuticals completó dos ensayos clínicos sucesivos. En la fase I del primer ensayo se evaluó la seguridad y tolerancia de la exposición aguda (>24h) del fármaco NP001, compuesto por clorito sódico de alta pureza. Se administraron dosis únicas crecientes de hasta 3,2 mg/kg/día a 32 pacientes. Todas las dosis de NP001 fueron en general seguras y bien toleradas, y no hubo eventos adversos serios ni variaciones en parámetros clínicos relevantes.

Posteriormente, se llevó a cabo otro un ensayo clínico multicéntrico en fase II, aleatorizado, doble ciego con NP001 en algunos de los centros de investigación médica más importantes de EEUU, como la Clínica Mayo o la Universidad de Columbia. En él, 45 de un total de 136 pacientes con ELA recibieron 2 mg por kg. de peso corporal al día de clorito sódico en una sola dosis diaria por vía intravenosa, durante 6 meses de forma intermitente. Los ciclos duraban de 3 a 5 días consecutivos (exposición subaguda), administrándose un ciclo por mes. El estudio dio como resultado una evidencia de clase I de que el clorito sódico fue “en general, seguro y bien tolerado”, excepto por dolor en el lugar de la infusión y mareo transitorio.

Seguridad y Toxicidad según la EPA y la ASTDR

Los comunicados de la AEMPS y la FDA afirman, además, que el consumo por vía oral de clorito sódico y dióxido de cloro puede producir “dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, que pueden llevar a deshidratación, fallo renal, anuria, anemia hemolítica y metahemoglobinemia». Pero ninguna de las dos agencias reporta dosis tóxica de referencia alguna, ni estudios científicos en los que sustentar estas afirmaciones. En su lugar, lo hacen en base a varios casos anecdóticos de consumo de clorito sódico a dosis indeterminadas, probablemente (según la caracterización toxicológica establecida) de varios órdenes de magnitud mayores que las usadas tanto en el ensayo clínico mencionado como en los casos clínicos mostrados más adelante.

Sin embargo, las dosis seguras para el clorito sódico y el dióxido de cloro por vía oral están ampliamente estudiadas en la literatura científica, ya que entre sus usos se encuentra la potabilización de agua y el tratamiento de vegetales para consumo humano. En este sentido, la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU) ha venido encargando estudios y emitiendo informes toxicológicos desde los años 80, determinando los niveles de toxicidad de referencia para el resto de agencias americanas y por extensión internacionales. En un informe toxicológico sobre el dióxido de cloro en septiembre de 2000, se hizo una revisión de 25 estudios realizados en roedores, monos y en humanos, a diferentes tiempos de exposición, ingiriendo clorito sódico o dióxido de cloro hasta 18 meses seguidos.

A partir de estos estudios, la EPA determinó que la dosis máxima de dióxido de cloro con la cual no se han observado efectos adversos por vía oral (denominada “NOAEL”) es de 3 mg kg/dia. Asimismo, se determinó que la dosis mínima de ClO2 en la cual se observó toxicidad (LOAEL) es de 5.7 mg kg/día. Estos niveles se determinaron a partir de un estudio en varias generaciones de ratones, durante el celo, lactancia y parto, esto es, en poblaciones sensibles. El Departamento de Salud de EEUU se hizo eco de CO los niveles seguros de la EPA en 2004 en otro informe de la ASTDR (Agency for Toxic Substances and Disease Registry). Es decir, suponiendo un peso de 70 kg, la cantidad diaria a la cual la EPA no 13 encontró efecto adverso para consumo oral es de 210 mg. de dióxido de cloro al día Según los casos clínicos disponibles, la cantidad alcanzada por los protocolos que están siendo empleados por los médicos contra la COVID-19 en Latinoamérica es de 25 ml. de dióxido de cloro (CDS al 0,3%) al día, disueltos en 2 litros de agua, lo que hace un total de 75 mg. de dióxido de cloro al día, en 8 tomas. Es decir, se trataría de una dosis oral de dióxido de cloro de 1,07 mg/kg/día para una persona de 70 kg, con lo que estaríamos hablando de una dosis claramente inferior a la que la EPA considera como segura (NOAEL de 3 mg/kg/dia). Y dicha dosis (1,07 mg/kg/día de dióxido de cloro/ion clorito) estaría también por debajo de la dosis más alta administrada a pacientes con ELA en la fase 2a del ensayo clínico de 2015 (y que fue de 2 mg/kg/día de clorito de sodio, equivalente -según la EPA- a 1,5 mg/kg/día de dióxido de cloro/ion clorito).

A partir de la NOAEL, la EPA calcula la dosis de referencia oral (RfD), que sería la dosis probablemente segura para el consumo oral de dióxido de cloro de forma ininterrumpida (diariamente, durante toda la vida) en toda clase de seres humanos (incluyendo aquellos grupos potencialmente más sensibles al ClO2); esta RfD (que para el dióxido de cloro sería de 0,03 mg/kg/dia) resulta útil cuando se emplea, por ejemplo, para calcular las dosis de dióxido de cloro que se van a utilizar para potabilizar aguas de consumo humano. Sin embargo, no es realmente eficaz como valor de referencia de ausencia de toxicidad cuando lo que queremos es emplear el dióxido de cloro de forma terapéutica durante cortos periodos de tiempo (generalmente en tratamientos de menos de 28 días); para este último caso, la NOAEL (3 mg/kg/dia) resultaría ser una cifra mucho más realista a la hora de señalar las dosis máximas de dióxido de cloro que resultan seguras para tratar seres humanos durante 

hidrolizarse, permaneciendo como gas en disolución. La solución que algunos médicos están usando como tratamiento actualmente ha tomado el nombre de CDS (Chlorine Dioxide Solution, o Solución de Dióxido de Cloro). Y se elabora habitualmente a una concentración de 3000 ppm (0,3%), es decir, con 3 mg de ClO2 por cada mililitro de disolución. Los protocolos habitualmente usados contra la COVID-19 administran dosis orales de dióxido de cloro que no suelen superar los 75 mg/día (equivalentes a 25 ml diarios de CDS al 0,3%, disueltos como mínimo en 2 litros de agua antes de ser ingeridos, lo que supone una concentración final máxima ingerida de 37 ppm).

El clorito de sodio (NaClO2) es una sal utilizada para la generación de dióxido de cloro y aprobada como medicamento experimental para el tratamiento de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) con el nombre de NP001. A menudo ha sido confundido con el hipoclorito de sodio (NaClO), sustancia habitual en la lejía doméstica y que tiene unas propiedades, indicaciones y toxicidad sustancialmente diferentes a las del clorito de sodio.

El fármaco WF10 es una dilución acuosa 1:10 de la formulación patentada como TCDO (tetraclorodecaóxido), estéril y libre de pirógenos, preparada para la infusión endovenosa. Tiene el identificador CAS 92047-76-2 y el Número de la Comunidad Europea (EC Number) 420-970-2. En la clasificación MeSH (Medical Subject Headings) consta como fármaco protector contra las radiaciones ionizantes. El principio activo del TCDO es el anión clorito. El TCDO es una mezcla que contiene 4,25% de iones clorito, 1,9% de cloruro, 1,5% de clorato, 0,7% de sulfato e iones de sodio como especies catiónicas en una solución acuosa.

 

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